miércoles, 24 de noviembre de 2021

PERSPECTIVA

Venía a decir una tontería. O a escribirla. Bueno, no sé. Depende de cómo se mire. ¿Con perspectiva? El caso es que el Domingo estaba en el gigantesco Central Park tumbado en el césped y veía por el cielo diminutos aviones cruzar entre el inmenso azul dejando curiosas estelas blancas. Y pensaba qué podría coger cuatro o cinco de ellos en un puño. Los quería visualizar como así fuese su tamaño real, pero no, depende de la perspectiva, claro está. Horas más tarde emprendía el viaje de vuelta a mi país. Nada más ponerme en la cola de embarque el diminuto al lado del avión era yo. Y la aeronave podía albergar no a cuatro cinco viajeros, sino a doscientos. Me di cuenta entonces de que no dependía de la perspectiva, mi tamaño era el real y el del avión también. ¿Mienten las perspectivas? Conformé despegó y fue cogiendo altura lo que se fue haciendo diminuto fue el propio Central Park que horas antes era enorme. Al menos así lo veía yo desde la ventanilla mientras volaba por el mismo azul que se iba tiñendo de blanco tras el paso del avión. Y las personas de tamaño real se iban empequeñeciendo cada vez más. Entonces volví a la perspectiva y a la realidad. ¿Podría ser correcto el prisma de visión? ¿Quizás engaña la vista al cerebro? ¿Y el cerebro a la vista? Depende de cómo se mire. ¿Con perspectiva? Venía a decir una tontería. O a escribirla. Bueno, no sé. 



jueves, 28 de octubre de 2021

ORACION A LA MADRE TIERRA

Vengo a pedirte perdón en nombre de todos, aunque nadie me lo ha pedido y no todos se sentirán identificados con mis palabras. Perdón por contaminar tus ríos, por quemar tus bosques, por talar tus árboles, por ensuciar tus océanos... Perdón, Madre Tierra, por creer que podemos malgastar el legado a nuestros hijos sin darnos cuenta que es un préstamo de nuestros nietos. Perdón por cada colilla de tabaco arrojada a la tierra, por cada envase de plástico que flota en los lagos, por cada residuo hundido en los mares, por cada hectárea de arboleda calcinada. Entiendo tu enojo a ver el trato que te dispensamos y mira que muchos queremos frenarlo. Perdón de nuevo y no dejes de alimentarnos. Sigue regalándonos amaneceres de sol ardiente que madure nuestras huertas, aire puro de oxígeno que nos haga respirar felicidad, cristalinas aguas que rieguen nuestras almas y calmen nuestra sed. Sigue siendo nuestra Madre y míranos con dulzura a pesar de que sea complejo. Realmente dependemos de ti y lo sabes. Y nosotros, aun sabiéndolo, actuamos como necios. No pagues con los venideros el daño que te hagamos los presentes. Disculpa nuestras afrentas y lee mis líneas con ternura. O escucha mis palabras como las de un hijo arrepentido. Vengo a pedirte perdón en nombre de todos, aunque nadie me lo ha pedido. Y también a darte gracias por todo lo recibido. Perdón, Madre Tierra. Perdón. Eternamente agradecido.


viernes, 17 de septiembre de 2021

RECUPERANDO NUESTRA HISTORIA

¡Qué bonito es mirar hacia atrás y ver aquellos tiempos bellos en los que iniciábamos proyectos sin saber lo que durarían ni el fruto que darían! ¡Y más bonito aún si todavía perduran! ¡Y más bellos si los recordamos con afecto y vemos que sobre ellos hemos hecho historia! Nuestra historia, los renglones de nuestra vida. Aquellos primeros pasos que dimos, ¡yo que sé!, en una afición o hobby y ahora miramos sonrientes y satisfechos. Con cariño, con ternura, con orgullo y con amor de padre. Y es que es en esos momentos, cuando recuperamos nuestra historia y, mientras nuestros ojos del alma evocan aquellos inicios, nuestra mirada del corazón nos va haciendo un repaso del avance que hemos tenido, de la evolución lograda y de los resultados cosechados. A lo mejor hemos cambiado mucho la forma de construir nuestra historia, quizás hemos superado objetivos, otros están pendientes y otros tantos apartados por no enfrentarnos a ellos. Pero nuestra esencia permanece y lo hará siempre. Es nuestro yo más puro e interno. Nos viene dada de nacimiento y es el renglón mas recto de la escritura elaborada a través de nuestras obras por muchas curvas que tengan. Es nuestra más íntima firma y toda acción, creación u omisión que hagamos, la lleva plasmada en su motivación ¡Qué precioso es detenernos un momento, volver la vista atrás y, mientras saboreamos el sendero que hemos construido, ir girando la vista adelante y soñar con el que tenemos por construir! Sigamos, de vez en cuando, recuperando nuestra más pura e interna historia.

martes, 7 de septiembre de 2021

LAMIAK

No todas las mitologías son griegas o romanas. Ni tampoco todas las sirenas son rubias. Y tampoco hechizan siempre cantando. Algunas aparecen, sin más, en tu camino o quizás tú en el suyo. A ésta no la conocí en alta mar, ni en ningún lago cercano. Paseaba por la vida con su mochila hacia un destino incierto pero necesario, de los que dejan poso, de los que atraen sin saber por qué. Su cara era risueña y traviesa. Sus ojos brillaban de nobleza enjugada con la humedad del agua salina que los varapalos deparan. Eso es lo que me hechizó de Izaro. Si cuesta arriba no perdía la sonrisa, ¿cómo le brillaría el alma corriendo a favor de la pisada? Seguro que inigualable aunque perdiera alguna carrera. Siempre ingeniosa y dicharachera, a través de bromas, entregaba su bondad. Su perfil, adornado ente buganvillas y eguzkilores, conjugado con su palabra suave pero directa, me atrajo mucho de ella. Izaro era frontal y precisa. Sólo callaba lo que la educación enseña cuando el momento requiere. Era magnética con las gentes, siempre con la mano de la ayuda tendida y siempre atenta a los detalles. Decía que su nombre era horroroso pero no se daba cuenta que simplemente pronunciarlo despertaba recuerdos, emociones y sonrisas en los que la habíamos conocido. Era intensa. ¡Menuda sirena! Hechizaba de una manera especial y doy gracias de haberla conocido. Me prometí reflejarla, para siempre, donde las letras son un espejo y no hacen falta melodías. ¡Que San Marcos la guarde y tenga siempre buen camino!


 

martes, 11 de mayo de 2021

OCURRENCIAS

Son sin duda ingenuas, atrevidas, descaradas, divertidas, simpáticas, inesperadas e incluso cómicas a ojos de los demás. ¿Pero a quién se le ocurre? Siempre pensamos o exclamamos eso cuando nos enteramos de alguna. ¡Vaya ocurrencia! Y, sin embargo, vivimos rodeados de ellas. Mi vecina se ha teñido el pelo de azul, ¡qué cosas tiene! Amador ha dejado la enfermería y ha abierto una pizzería. ¿Cómo se le ocurre hacer eso? A Maribel se le han rota las tijeras y ha recortado unos papeles de la oficina con el cortauñas. ¿Cómo ha pensado hacer eso? Juan Carlos le ha pedido matrimonio a su novia vestido de buzo porque sabe que le encanta el mar. ¡Qué bueno! ¿Se le ha ocurrido a él? ¡Qué ocurrencias todas ellas! Y seguro que nosotros mismos hacemos cosas que vistas por otras personas también serían calificadas igual. Lo bonito, además, es que hay ocurrencias hechas a conciencia, otras que son causa de la necesidad y otras que son totalmente imprevistas, siendo ellas las que llegan sin avisar. Los resultados están a la luz para todos. Y el juicio que emiten sólo arroja dos posibles sentencias: ¿a quién se le ha ocurrido esta genialidad? o por el contrario, ¿a quién se le ha ocurrido esa locura? Pero ahí están. La vida está llena de ocurrencias y todos somos partícipes de las mismas y forman parte de nuestro día a día cotidiano. ¿A quién se le ocurriría?



lunes, 22 de marzo de 2021

HEROÍNA

El mundo es dual, ¿sí o no? En esa misma alternativa está la dualidad. Hay quienes dirán que sí y hay quienes dirán que no. Ambos tendrán motivos pero eso no quita que estén las dos alternativas. O blanco o negro. A la hora de la fortuna, de la suerte, del sino o de la decisión, como queráis llamarlo, no existe el gris. Y no me valen los peros. Los sabios dicen que todo lo dicho antes del "pero" no sirve, puesto que lo que va después es realmente el pensamiento que quiere expresarse. "Eso no quita que estén las dos alternativas", antes lo he dicho detrás de "pero". Una moneda tiene dos caras y cuando se lanza al aire no cae de canto. Y así es todo. Día o noche. Alegría o tristeza. Felicidad o llanto. 
Viene está divagación de una muchacha, digamos que Virginia. Tuvo una vida horrible, adicta a la heroína. Y finalmente se convirtió en ella. Es la misma palabra, son dos las acepciones. Hasta las palabras tienen su doble vertiente. El mundo es dual, ¿sí o no? Tras malos derroteros adquirió buenos hábitos. Abandonó ese contexto de heroína y se convirtió en esa heroína capaz de ayudar a los que dependen de ella. Una maravillosa enfermera y psicóloga que curaba, escuchaba y hablaba a través de la experiencia. ¿Quién diría que por sus venas corrió la droga y luego el valor de la entrega? Maravillosa dualidad. El ser humano tiene la opción de elegir y la vida es tomar decisiones. Piensa y elige bien. Y si te confundes, acuérdate de Virginia. Puedes tomar la otra opción. Nunca es tarde. De heroína a heroína.


miércoles, 2 de diciembre de 2020

PAJAROTO

Dicen de él que es un hombre peculiar. Nunca se puede adivinar en su mirada si habla en serio o si lo hace en broma. Sus rasgos faciales son traviesos, risueños y aventureros, a la vez. Imposible por eso descifrar su tono de sorna o de realidad cuando cuenta historias. El caso es que por ello no pasa desapercibido y narra curiosidades a todo el barrio. Sabe cosas de antes y de rabiosa actualidad y siempre da conversación a todos. Es entrañable y tiene los ojos grandes y abiertos pero sabe entornarlos hasta lo más mínimo para escudriñar secretos. Jamás se sabe si divaga, sospecha o vislumbra cuando lo hace. Se comenta que peina unos sesenta años y desde su niñez tuvo vista de pájaro y no se le escapa un detalle. Almacena en su alacena del alma retazos de raigambre y los saca a la luz cuando el momento era preciso. Basta añadir alguna palabra más a los "Buenos días" y él, como buen entendedor, aprecia que es idóneo iniciar una charla. Sus palabras calan siempre sin saber si son invención o realidad, atrapan desde el principio y no dejan indiferente al interlocutor ya sea niño, adolescente o adulto. Además ocultan un mensaje y dejan moraleja. Seguro que en este preciso instante está forjando nuevas historias y adaptando sus pupilas a las nuevas luces de la vida. Si lo veis por la calle, hablad con él. Os gustará lo que os cuente, no sabréis si real o inventado, pero os dejará ganas de más. Y aprenderéis.