martes, 7 de noviembre de 2017

CAMPO DE SENTIMIENTOS

Hace unos días paseando por Aranjuez escuché una actividad llamada "Campo de Sentimientos". Trataba de cada persona dibujase el sentimiento que a ella le causaba la felicidad. Y creedme que no es fácil. Yo que lo más que sé pintar es "con un seis y un cuatro la cara de tu retrato" pensaba en cómo expresar con un dibujo y sin nada de texto estados de ánimo. Muchos dibujaron corazones para simbolizar el amor y otros muchos caras sonrientes para reflejar la alegría. Quizás son sentimientos fáciles de plasmar. El caso es que a raíz de ello yo seguí divagando en el Real Sitio sobre como se dibujaría la desesperación, añoranza, timidez, parsimonia, extenuación y otros sentimientos que no fueran la felicidad. Pensé en cómo dibujaría yo (si supiera) la melancolía y tras darle muchas vueltas visualicé un gran árbol donde cada rama es un recuerdo evocado por una canción. Las canciones de cuna, las canciones de Navidad, las canciones que nos enseñaron nuestros padres, las cancioncillas que nos cantaban nuestros abuelos, las canciones de los campamentos, las canciones de los autobuses cuando hacíamos excursiones en el cole, las canciones de nuestra adolescencia, la canción de nuestro primer baile, esa canción especial que es "tú canción", esa melodía de "Cumpleaños Feliz" que te recuerda a cierto cumpleaños en concreto, esa cancioncilla de anuncio de televisión que te trae otro recuerdo y miles de etcéteras más, ¿a que sí? Qué bonito "Campo de Sentimientos" llenan los árboles de la melancolía.

miércoles, 25 de octubre de 2017

CALLE PICTURA ET VERBA

Bienvenidos a la calle Pictura et Verba. Hoy veréis que extraña y rara es nuestra calle y nuestro edificio de vecinos donde todo es normal. O así lo creemos. En una sociedad donde lo normal es lo extraño y lo que va contracorriente, Pictura et Verba decide ser anormal y seguir fiel a sus valores. Hoy lo normal es la extravagancia, el alarde de ideales, el no ir de frente, el mentir, el ser egoísta, el ser frío en sociedad y el permanecer conformista con todo aquello que ocurra siempre que no afecte a uno mismo. Sin embargo en nuestra calle que tan extraña es por no pertenecer a la normalidad de hoy día, lo normal es convivir en paz, no querer imponer tus ideas al vecino a toda costa, disfrutar si el día es soleado o es lluvioso, ser agradable con los vecinos, hacer guiños de complicidad a los seres queridos, regar con cariño las macetas, cantar alegremente en tu ventana o incluso sonreír al ver un gorrión posado en el alféizar. ¿Qué le vamos a hacer? Somos así de raros en este mundo actual donde todo está al revés y parece ser normal lo que no lo es. En nuestra calle seguiremos estando al margen de esa normalidad y nos dedicaremos, o al menos intentaremos, a vivir y dejar de vivir. ¿Te gustaría vivir con nosotros o no es normal que estemos al margen de la falsa vorágine que impera? Sinceramente, somos felices manteniendo nuestra creencia y armonía en lo que el sentido común acertó algún día en tildar de normal aunque hoy no lo sea en este reino de egoísmo y podemos ofrecerte sentimientos que hace mucho que no sientes pero que habitan en ti. Lamentablemente eso es lo único normal dentro de la normalidad. Bienvenidos a la calle Pictura et Verba.



martes, 10 de octubre de 2017

LAS ESTACIONES



El tiempo sigue su curso incólume. Y hay muchas maneras de disfrutarlo. Quizás la más beneficiosa sea estar activo en todas sus versiones temporales y disfrutar de igual manera de las cuatro estaciones del año. Pero no resulta tan sencillo por motivos de gusto, de ánimo o de preferencia. Hay a quien le atrae más un chapuzón en la piscina en el mes de Julio que hacer lumbre en una cocina de campo una fría mañana de Febrero. Hay a quien le gustan las lluviosas tardes de Noviembre y no contempla las soleadas tardes de Mayo. Y hay quien afronta el tiempo que venga adaptándose a él. Los llamamos conformistas peor hay cosas en la vida contra las que no puedes luchar. ¿Acaso hay manera de enfrentarse a la atmósfera? Cuando hace frío no podemos rogar por el calor. Y cuando el sol se estrella no podemos implorar la tormenta. Tenemos que aprender a sonreír en cada situación y asimilar el conformismo como algo positivo cuando no cabe la lucha. Y el concepto tiempo es tan amplio que va ligado así mismo. Cuando pasa cierto tiempo hace otro tiempo. Es curioso el juego entre el avance del reloj y la climatología en un eterno ciclo. Y eso es mágico y la vida nos lo ofrece cada año. Vivamos cada momento de las estaciones y sonríamos ante una nevada en invierno, un campo de amapolas en primavera, un helado de limón en verano y unas castañas asadas en otoño. Total ellas seguirás su ciclo y se irán de nuevo para volver de nuevo. Siempre de nuevo. 


martes, 3 de octubre de 2017

PONTE EN CAMINO

Ponte en camino. ¡Vamos! Libérate de ataduras y de miedos y camina. No puedes estar ahí siempre, en la sombra, guarecido, con temor, queriendo pasar desapercibido mientras tu vida se consume y no la disfrutas. Hay miles de cosas maravillosas en el mundo. ¡Ve por ellas! ¡Vamos! Ponte en camino. Ahí fuera hay sentimientos desconocidos, sonrisas por entregar, abrazos por recibir, sueños por soñar, amistades inesperadas y muchos momentos de felicidad. Pero no te engaño. También hay enfados, lágrimas, llantos, traiciones y desesperanzas. Eso sí, te garantizo que lo bueno vence a lo malo. Y conmigo podrás amar. ¡Venga! Sígueme. Ponte en camino. Soy tu corazón y sé lo que digo. Déjate sentir a ti mismo y vamos a respirar por dentro. No titubees. Estás lleno de cariño por dar y te aseguro que recibirás mucho más. Pero para eso hay que vivir, hay que salir ahí fuera, hay que creer en uno mismo, hay que saber que vida solo hay una y cada momento es irrepetible y no se repite. ¡Vive! Enamórate, quiere, ama y hazme bombear feliz en todos los años de placer y sentimientos que compartiremos juntos en el mundo. ¡Vamos! Ponte en camino.


miércoles, 27 de septiembre de 2017

CABEZA Y CORAZÓN

Siempre he pensado que una persona se nutre de equilibrio entre sentimiento y pensamiento y que esa persona alcanza su plenitud cuando su obra refleja ese equilibrio. No es sencillo. A todos la vida nos pone a prueba y afrontamos la lucha más compleja para un ser vivo: contra uno mismo. ¿A quién obedecer cuando el fiel de la balanza interna se desequilibra? Si la cabeza da una orden y el corazón la da distinta nos hallamos ante una encrucijada problemática que nadie salvo uno mismo puede resolver. No es malo. Es estar vivo. Es sentirse vivo. No todo es de color de rosa y nadie dijo que fuera fácil. Es enfrentarse a la duda y salir victorioso o caer derrotado y ganar una experiencia. Hay tantos consejos como personas existan pero solamente tú eres dueño de tu historia, de tu vida, de tu decisión y, lamentablemente, de tu infortunio pues estos dilemas no suele buscarlos uno mismo sino que le son impuestos simplemente por vivir. Por eso a lo largo de la experiencia de lo vivido me atrevo a decir que una persona íntegra es la que logra mantener siempre unidos cabeza y corazón, aunque a veces se decante la balanza más por uno que por otro pero que siempre haya algo de razón y algo de pasión. Ese es el equilibrio perfecto.



jueves, 21 de septiembre de 2017

JUEGO DE NIÑOS

Me gusta ver jugar a los niños. Miento. Me da envidia ver jugar a los niños. Porque ríen, se divierten, fantasean y disfrutan a la vez. Y yo quiero ser como ellos y no puedo. No les importa el paso del tiempo porque lo desconocen. No necesitan evadir su mente de las obligaciones porque sus únicos deberes es ser felices y reír. No les hace falta acudir a centros de divertimento o ludotecas para adultos llamadas tiendas o bares porque con su imaginación les sobra. Y yo quiero ser como ellos y no puedo. Por eso los envidio. Pero he recordado que alguna vez lo fui. Mientras lo pensaba he cogido el Código Civil de mi despacho y me he puesto a simular que es un avión. Lo llevaba en la mano volando y lo hacía aterrizar sobre el flexo y luego despegar de nuevo surcando el aire de la oficina y haciendo piruetas sobre la mesa repleta de expedientes. Lo he dejado al lado del ordenador y he cogido el calendario de mesa y lo he arrastrado con cariño por encima de las carpetas como si fuera un trenecillo con muchos vagones enganchados a su máquina. He sido feliz sintiéndome como el niño que fui y pensando como disfrutaba haciendo de algo serio un juego. He dejado vagar mi mente a tiempos pasados donde la imaginación era suficiente para encontrar una sonrisa en cualquier lugar. Y estando viviendo esos retazos de memoria ha pasado un niño a mi despacho y me ha preguntado si podíamos jugar mientras esperaba que sus papás terminaban su consulta con el letrado compañero. Automáticamente he vuelto en mí y a mi papel de adulto y le he dicho que allí no tenía juguetes y que sólo había expedientes, papeles y libros muy aburridos. Y el niño, con toda la ternura del mundo y cogiendo el Código Civil con sus pequeñas manecillas, me ha mirado sonriente y me ha dicho: "¡No me engañes! Mira que avión tan chulo. Antes te he visto volar con él...". Touché.



viernes, 15 de septiembre de 2017

LA SORPRESA


Ernesto caminaba cabizbajo en una tarde de decadencia del estío de esas que con camiseta tienes fresco y una rebeca abriga demasiado. Tras nueve años de relación con Mónica se acabó la llama del amor. Eso al menos es lo que le dijo ella hacía justo un año y lo que Ernesto iba recordando mientras paseaba solitariamente camino a casa tras cumplir otro día más con su trabajo. Sonreía con afecto mientras contemplaba las puntas de sus zapatos y su mente repetía una frase que su padre le decía cuando lo vio con el alma rota: "la abuelita decía que el amor no se busca, se encuentra". Y pensaba cuando conoció a Mónica. Fue inesperadamente, ni siquiera tenía intención de ello. Eran ya recuerdos de su libro de la vida y formaban parte de capítulos pasados. Y en esas cavilaciones estaba cuando de repente halló un corazón en el suelo. Lo miró sonriente y advirtió tras un arbusto a su dueña. Así conoció a Lorena. Sin esperarlo, sin saberlo, sin buscarlo. ¡Qué sorpresa! Encontraron el amor.
Hoy ríen los dos en el sofá de casa comentando el día que se vieron por primera vez.