martes, 27 de junio de 2017

TONTERÍAS

¿Qué es lo que antes saca una sonrisa a una persona? Curioso que nosotros, Pictura et Verba, que siempre buscamos que nuestros seguidores sonrían por un motivo u otro no hubiéramos hecho todavía un emblema que responda a ese interrogante. Nos gusta describir sentimientos cotidianos que todo el mundo tiene. Es nuestra esencia. Todo el mundo siente alegría, tristeza, impotencia, rabia, ilusión, esperanza, etc. Cualquier persona goza de sentimientos y ríe y llora. Eso es así como la vida misma. Siempre hemos mantenido que hacer llorar es fácil pero hacer reír es difícil y admiramos a los verdaderos payasos que a todos nos arquean las comisuras hacia arriba reflejando la felicidad en nuestras caras. Todos hemos estado acompañando a una persona que no atravesaba un buen momento y hemos logrado que sonriera de la forma más inesperada. A cualquiera le hace gracia una mera simpleza y enseguida brota una risa o una mueca de alegría. Hoy nos hemos dado cuenta de que la propia vida, los fantásticos payasos, los cómicos y nosotros mismos cuando es necesario recurrimos a lo mismo para lograr una sonrisa. Así es que creemos haber encontrado la respuesta al interrogante. ¿Qué es lo que antes saca una sonrisa a una persona? Tonterías. Ni más ni menos. 

martes, 20 de junio de 2017

LA CULTURA OS HARÁ LIBRES

¿Cómo se hace libre un hombre? Quizás gozando de autonomía para ir y venir libremente por sí solo. Pero si sus idas y venidas están dominadas, sometidas o adoctrinadas por agentes externos como pudieran ser la política, la religión o la cultura social, ¿es verdaderamente libre en su actuación? Seguramente crea disfrutar de una libertad que en realidad no ha sido elegida por él mismo y falla en su más puro concepto. No sería libre.
¿Cuándo es libre un hombre? Quizás cuando nada le retiene a un lugar y puede deambular por el mundo sin que nada se lo impida. Pero si su mente es una prisión sometida al miedo, a la duda o a la incertidumbre, ¿es verdaderamente libre en su movimiento? Seguramente crea poder viajar, caminar, volar o nadar, pero sólo en cuerpo, no en mente, pues llevaría su celda de prisión consigo a donde quiera que vaya y sin escapar de ella aún teniendo un extenso horizonte frente a él. No sería libre.
¿Dónde es libre un hombre? Quizás en sus dominios donde manda él mismo y pone sus normas para que se cumplan. Pero si sus dominios y normas están sometidos a hipotecas, pagos, calendarios, plazos, cuidados o cumplimientos obligados, ¿es verdaderamente libre en sus propiedades? Seguramente crea ser libre en sus propiedades pero en realidad estará sometido a los condicionantes que firmó para adquirirlas. No sería libre.
Dos apuntes. Miguel de Cervantes decía a través de Don Quijote que quien lee mucho y anda mucho, vee mucho y sabe mucho. Ernesto Guevara, el Ché, decía que un pueblo que no sabe leer y escribir es un pueblo fácil de dominar. 
Un hombre culto es libre.
La cultura os hará libres.


jueves, 1 de junio de 2017

PERSONAS

Y en el preciso momento en que la cabeza del espermatozoide cargada con toda la genética paterna impacta en su carrera contra el óvulo y pierde la cola que la naturaleza le regaló para lograr movilidad y que ganase la gran carrera de su vida, el óvulo que contiene toda la genética materna se cierra con ella dentro y, del impacto recibido, comienza una rotación en el sentido de las agujas del reloj en la que los cromosomas del padre y la madre se unen en cadenas y dan lugar a una nueva vida. Y es en ese momento que se llama "el Baile de la Vida" en el que se forma la primera célula y en ella ya está la información de esa persona que la acompañará de por vida. Ya queda establecido si será niño o niña, rubio, moreno, castaño o pelirrojo, su color de ojos, su carácter, etc. Todo queda plasmado en esa danza inicial de cromosomas que dan lugar a la primera célula y ésta empieza a dividirse y multiplicarse para formar una persona.
Hay veces que en el Baile de la Vida se cuela un cromosoma de más o se queda alguno sin pareja. Pero el resultado no deja de ser una persona. Y las personas sienten y estamos hechas de sentimientos. De hecho todos hemos nacido por un sentimiento de amor y pasión. Por eso jamás pienses que una persona es diferente a ti, nunca digas que hay personas normales o anormales, no se te ocurra creer que por tener una deficiencia o una capacidad diferente no son personas. Lo son. Y sienten. Y quizás más que nosotros. Todos somos personas seamos como seamos. Personas. Sólo eso: personas.

(Dedicado a todas las personas con Síndrome de Down)

martes, 16 de mayo de 2017

PINGÜINOS

Do ut des, del latín, doy para que me des, es la más antigua fórmula de permuta habida en el negocio entre los hombres. Siempre se halla algún interés en un intercambio de propiedades. Entregar algo que nos pertenece gratuitamente en muy escasas ocasiones ocurre. Lo normal es que si nos desprendernos de algo nuestro es porque a cambio obtendremos un reporte que consideramos superior. Y eso es algo innato y muy humano que la gran mayoría de las veces se hace sin pensar. Al ofertar algo el cerebro entiende que se obtendrá un beneficio, aunque sea simplemente bienestar y nada material. Y como siempre ha de existir una excepción que confirme la regla. De excursión en el Zoológico me detuve a contemplar la zona de los pingüinos. Siempre me han parecido curiosos estos animales y me recuerdan a la película de Mary Poppins que tantas veces vi de niño. Una inconfundible pareja de aquellos animales se miraban fijamente el uno al otro. Mientras uno ofertaba uno de los peces que les habían echado como alimento el otro no ofertaba nada a cambio. Sin embargo entregaba todo tan solo con su mirada. Una mirada define, explica, conmueve, describe. Y aquel animal daba algo de su propiedad sin pedir nada a cambio. Lo que no sabía es que obtendría sin pedirlo. Así es la vida. Así es una mirada. Así son los pingüinos. Así deberíamos aprenderlo. No todo es dar para recibir. A veces se recibe sin dar...

martes, 9 de mayo de 2017

LA CIUDAD DE LOS PINTORES

Siempre le habían dicho que estaba majara. Solían burlarse de sus imaginaciones y tacharlo de estar en Babia. Sin embargo Rodolfo continuaba soñando y construyendo lugares idílicos en su mente. ¿Por qué no? Existía Nueva York para los viajeros. Y allí hay multitud de taxis amarillos, altísimos rascacielos y un montón de fast food como le gustaba a los que soñaban con aquella urbe. Existía Santiago de Compostela para los peregrinos. Y allí hay innumerables albergues, miles de objetos con bastones y vieras muchos más caminos que llegan y otros que salen como imaginan los amantes del peregrinaje. Existía también Sevilla para los cofrades. Y allí hay ambiente de hermandades todo el año, pasos que salen a la calle en cualquier fecha y mil rincones donde se escuchan lamentos de corneta y redobles de tambor como les encanta a los que idealizan su pasión por la Semana Santa. 
Y Rodolfo amaba pintar. Y soñaba con la Ciudad de los Pintores. Una ciudad donde los edificios fuesen lápices para hacer bocetos y retratos, las nubes fuesen gomas de borrar para enmendar errores, las aceras lienzos donde expresar dibujos y los habitantes fuesen todos dibujantes. Cuando él lo decía se reían de su ilusión y su sueño pero la verdad es que todos imaginamos cómo sería nuestra ciudad ideal. Y no todos nos atrevemos a decirlo. Rodolfo sí. Y quizás algún día la logre como Nueva York se logró por un viajero que la soñó, Santiago por un peregrino que la recorrió y Sevilla por un cofrade que la ideó. Que no sean como se las pinta, vale, que sean ideales para quien las sueña, sin duda, que un embrujo habita en ellas, por supuesto.


miércoles, 26 de abril de 2017

SABOR AÑEJO

Cuando el regustillo de lo rancio impregnó mi mente de bucólicas sensaciones, un recuerdo bañado en risueño donaire me llevó a plasmar en unas líneas el arrabal de sentimientos de sabor añejo que fluían en mi sesera. Y así, de cervantina manera, me puse a teclear evocando años de vida para mí desconocidos en los que el torno que alimentaba a una familia no eran sino vueltas de quehaceres bien repartidos en los que no había lugar para ridículas malicias de las que hoy en día abundan. Y con barroco arte literario soñé un hogar con un hombre entregado a su trabajo y una excepcional esposa rebosante de amor por sus hijos y cuidados de la hacienda familiar. Y el humo de una chimenea alimentada de leña seca y talada el año anterior que alegremente ardía, trepaba hacia un cielo azul que emulaba en una incipiente primavera el color que se torna en esmeralda de las aguas de los mares cuando el sol las baña de calor. Un puchero con rico guiso se cocía lentamente mientras los niños jugaban derredor de unas banquetas de madera. A su vera un perro de tamaño medio grande agitaba alegremente el rabo contemplando a los menores y aliviando las duquelas que pudieran oprimirle cuando su dueño marchaba. Imperaba la felicidad en esa estampa de la que hoy sólo queda un alto olmo que en su día diera sombra a aquella casa. Visiones de rancio abolengo las que mi cabeza destilaba...


martes, 18 de abril de 2017

CAPERUCITA FEROZ

A todos nos han contado de niños el cuento de Caperucita Roja. Y crecimos con la idea de que la dulce niña que llevaba miel en una cesta a su abuelita era buena y el lobo feroz que la acechaba era malo y aterrador. Y así se ha ido transmitiendo la historia de generación en generación y nadie ha dudado jamás de su veracidad. Pero, ¿qué pasaría si nos paramos a pensar que sólo conocemos la versión de Caperucita? Jamás dimos oportunidad al lobo de hacer un pliego de descargo a su favor. Sería bueno conocer su visión del cuento. Seguramente nos daríamos cuenta que como reza el dicho ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos. Y eso ocurre mucho en nuestro mundo actual, en nuestra vida del día a día. Siempre nos han dicho que tal persona es buena y tal persona es mala y así lo creemos sin más, cayendo en la creencia de opiniones ajenas y sin conocer a ambas. Recordad que en ocasiones a base de repetir una mentira finalmente se convierte en verdad pero que la cultura os hará libres y justos. No juzguéis ni etiquetéis por lo que os cuenten. Vividlo vosotros. Puede que el lobo sea bueno y Caperucita feroz.